El documental elegido para esta primer entrada, “El diario de Agustín”, se basa en el diario El Mercurio de Chile, en su dueño y presidente Agustín Edwards, y en cómo en la dictadura perpetrada por Augusto Pinochet el diario se encargó de desinformar al pueblo chileno, ocultarle información y promover la violación a los derechos humanos.
Para dar una idea general, el diario El Mercurio está en manos de un grupo monopólico, similar al caso de Clarín en la Argentina.
Este diario es el de circulación más antigua en Chile, comenzó a publicarse en Valparaíso el 12 de septiembre de 1827, y a partir del 1de junio de 1900 comienza a publicarse en Santiago, capital chilena.
Según algunos documentos desclasificados de la CIA, cuando en 1971 Salvador Allende asume como presidente de Chile, Agustín Edwards viaja a Estados Unidos y tiene una reunión con Henry Kissinger y Richard Nixon (presidente estadounidense en ese entonces), en la que pide una ayuda financiera y es el propio Nixon quién la aprueba, por un valor de 700 mil dólares,al poco tiempo se aprueba otro préstamo, por una suma de 300 mil dólares, lo que suma un total de 1 millón de dólares. Al cabo de un año se aprueba otro préstamo de 1 millón de dólares. Según se dice, a cambio de estos favores, Agustín Edwards iba a usar la influencia del diario para derrocar al gobierno marxista de Allende.Cabe destacar que El Mercurio es el diario con mayor credibilidad y poder de convocatoria en Chile.
Cuando en el documental se le pregunta a un importante miembro del diario por estas acciones se defiende diciendo: “ Yo no manejaba para nada la parte financiera, así que yo no supe absolutamente de nada, todo esto se hacía por otras vías enteramentes distintas, si es que había, yo nunca lo supe. […] El director mismo no tenía ninguna idea de esto”.
El discurso es poder dice Barbero, "toda palabra tiene -o puede tener- "consecuencias sociales" y desde ese momento el qué, el quién, el cómo y el con qué, todo dispositivo discursivo, será objeto de una cuidadosa y constante regulación social" (Jesús Martín Barbero, De la tranparencia del mensaje a la opacidad de los discursos, pág 45). Y claro que el discurso es poder, es por esto que este diario, en esa época, y en ese contexto fue tan importante que apoye a la dictadura, es por eso que fue tan importante el proceso de desinformación del que se hizo cargo, no se informaba a la gente sobre lo que estaba pasando en el país con la excusa de que “no se podía publicar cualquier cosa”.
Según opina la periodista Raquel Correa en el documental, “ Si el Mercurio hubiera publicado ciertas cositas que ocurrían en dictadura, habría sido un gran aporte por su influencia y peso”
En un festejo realizado con motivo de la edición número 50 mil del diario, en el documental se dice: “… hicieron uso de la palabra el director de El Mercurio en Valparaíso, Alex Varela, y el presidentede la honorable junta militar de gobierno, general Augusto Pinochet, quién destacó el rol que El Mercurio siempre ha jugado por defender los principios cívicos y democráticos de nuestro país…”. Con estas palabras se deja en claro la estrecha relación que mantenía el diario con el gobierno de la dictadura.
Mientras transcurrían los minutos del documental me acordaba del texto de Calicchio “Los piqueteros y los medios: ¿por qué hablar de comunicación?”, cuando en una parte hace referencia a los sucesos ocurridos durante la crisis de 2001 en nuestro país, diciendo: Algo había cambiado en la relación entre los medios y la gente, por lo menos con los que se habían movilizado de alguna manera el 19 y 20 de diciembre, los que habían salido con su cacerola el 19 y se vieron en la tele y cuando volvieron a salir el 28 y ya no aparecieron.
Entonces se deja claro que esta manipulación por parte de los medios de comunicación no es nueva, ni casual, ni va a dejar de existir, al menos en un corto plazo, no se da sólo en un país o en otro. Pierre Bourdieu hace referencia a este tema: "el campo periodístico produce e impone una visión extremadamente especial del campo político que nace de la estructura del campo periodístico y de los intereses específicos de los periosdistas que en él se forman" (Periodismo, Televisión y política, pág. 96-97). Si retomamos a Barbero, podemos hablar de una "cultura del silencio", este proceso de dominación que viene del monopolio de la palabra. Un proceso de dominación temible, y, sobre todo, peligroso.
Los medios siempre han estado involucrados con distintos gobiernos, algunos más, otros menos, algunos apoyándolos, otros en contra, pero en fin, siempre en el medio.
Y se saben con mucho poder, se saben formadores de opinión y los gobernantes también saben esto y en muchos casos lo saben aprovechar a su favor.
Aguirre Martí Noralí.

chicas van muy bien y sus posteos están muy completos, en clase les hacemos su devolución más específica pero supieron integrar muy bien los ejes, la bibliografía y los materiales en los dos casos
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